Proyecto de ley "siluro perjudicial": un error científico y ecológico

El proyecto de ley actualmente sometido a consulta pública, que propone clasificar el siluro de las Galias (Silurus glanis) como "especie nociva", se basa en hipótesis no demostradas y corre el riesgo de abrir la puerta a abusos de gestión que no tienen ninguna base ecológica sólida, ningún interés por la biodiversidad y ningún respeto por la pesca racional.

El siluro no es una plaga, sino un superdepredador beneficioso

Contrariamente a la creencia popular, el siluro no está reconocido científicamente como especie dañina. Desempeña un papel importante en la estructuración de los ecosistemas acuáticos, ayudando a regular de forma natural las poblaciones de peces gracias a su papel de depredador superior. En Pesca.news encontrará numerosos estudios sobre el tema y algunos artículos al respecto.

En algunos países europeos, incluso se liberan intencionadamente para contribuir al equilibrio de la biodiversidad, lo que demuestra que su presencia puede tener efectos positivos en la dinámica de los ecosistemas. Los tópicos sobre el "destructivo" siluro se basan a menudo en relatos anecdóticos o sensacionalistas, más que en datos científicos fiables.

El argumento utilizado para justificar esta propuesta de ley es que el siluro tendría un impacto negativo en los peces migratorios anfibios, como el salmónidos y la anguila, por ejemplo. Lo cierto es que los verdaderos obstáculos para estas especies migratorias son las presas y las instalaciones no diseñadas para facilitar su migración río arriba, así como la pesca profesional intensiva, y no la presencia del siluro. La ley, si se centra únicamente en el siluro, no resuelve las verdaderas causas del declive de estas poblaciones.

Classer ce géant en nuisible : une absurdité
Clasificar a este gigante como plaga: un absurdo

Los intereses creados se aprovechan de la consulta pública

Algunas organizaciones y pescadores profesionales ven en este proyecto de ley una oportunidad para pescar siluros más libremente, con el pretexto de regular una "especie dañina", como si fueran héroes de la biodiversidad. Este argumento llega en el momento justo para la pesca profesional, en declive tras años de explotación intensiva de unos ríos ya empobrecidos y contaminados. Se trata de un auténtico filón comercial: grandes peces fáciles de capturar que generan atractivas cifras de ventas. Por desgracia, las redes y otras trampas no permiten realmente seleccionar las especies capturadas, y esta ley sólo facilitaría su colocación a los profesionales.

Detrás de esta retórica se esconde una realidad muy preocupante: clasificar al siluro como una molestia permitiría desviar la atención de las verdaderas causas de los problemas de migración de los peces anfibios, a saber, la contaminación, las presas y las instalaciones inadecuadas, al tiempo que se da un barniz ecológico a la explotación lucrativa.

Bagre y salud pública: una paradoja

Clasificar al siluro como especie molesta y facilitar su captura a los pescadores profesionales podría crear un efecto bumerán sanitario: estos siluros, capturados en masa, acabarían en nuestros platos o en la alimentación animal (incluso en forma de harinas o productos transformados), y concentrarían niveles muy elevados de metales pesados y contaminantes como consecuencia de su papel de superdepredadores.

Los niños de los comedores, los consumidores habituales o los animales alimentados con estos productos estarían así expuestos a sustancias peligrosas como el mercurio, el cadmio, los PCB o las dioxinas, cuya acumulación puede tener graves efectos sobre la salud. El verdadero problema no reside en la presencia del siluro, sino en el estado de los cursos de agua y la contaminación crónica: erradicar o facilitar la pesca del siluro no contribuirá en nada a resolver la contaminación y, por el contrario, podría convertir a este animal en un vector involuntario de riesgos sanitarios directamente en nuestros platos.

Protégeons nos géants, c'est urgent.
Es urgente que protejamos a nuestros gigantes.

Urge que los pescadores se unan en torno al siluro

Ante estas amenazas legislativas, es urgente que los pescadores de recreo se movilicen y se unan en torno a la causa del siluro, con el apoyo de estructuras como la SGA (Silurus Glanis Association), por ejemplo. Unir fuerzas con asociaciones especializadas es una forma de defender las prácticas pesqueras sostenibles, promover un enfoque equilibrado y científico de la gestión de las poblaciones de siluro y garantizar que la futura legislación proteja tanto la biodiversidad como los intereses de los pescadores recreativos.

Lo más urgente ahora mismo es responder a la consulta pública disponible en el sitio web consultations-publiques.developpement-durable.gouv.fr, accesible a través del enlace que figura más abajo, comentando a favor del siluro y en contra de este proyecto de ley. Y si quieres hacer más, no dudes en ponerte en contacto con la SGA. ¡Contamos contigo!

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