Un auténtico imán para los peces
Pescar debajo de un puente o en sus inmediaciones suele ser muy rentable, ya que esta estructura actúa como un auténtico imán para los peces. Los pilares desvían la corriente, crean aceleraciones del agua y concentran a las presas en corrientes bien definidas. Detrás del pilar, la contracorriente y el agua más tranquila ofrecen una zona de descanso ideal, mientras que la sombra permanente y los escondites formados por los restos arrastrados por el río tranquilizan a los peces y les proporcionan un puesto de acecho óptimo. Todos estos elementos juntos explican por qué los depredadores y otras especies encuentran allí alimento, refugio y la posibilidad de cazar con facilidad, un sector estratégico que hay que explorar con precisión.
Diferentes fenómenos
Bajo un puente se combinan varios fenómenos. Los pilares desvían la corriente y forman corrientes de agua más marcadas, lo que canaliza a los insectos, alevines y otras presas hacia zonas concretas. Detrás del pilar, el agua se vuelve más tranquila, lo que permite a los peces descansar sin dejar de estar al acecho.
Los puentes también ofrecen una sombra permanente, muy apreciada cuando el agua está clara o cuando hay mucha luz. Esta zona oscura da seguridad a muchas especies y suele atraer a los peces que quieren ahorrar energía sin dejar de mantener una posición de acecho.
Otra ventaja: los puentes suelen retener restos, ramas y vegetación arrastrados por la corriente. Estas acumulaciones crean escondites naturales y multiplican las microzonas productivas, lo que explica por qué en ellos se encuentran con frecuencia percas, luciopercas, lucios, cachos y otros depredadores.

En plena faena de pesca
En la práctica, este tipo de lugar resulta interesante porque reúne tres elementos esenciales: alimento, protección y la posibilidad de cazar con facilidad. Para un pescador, esto significa que hay que explorar metódicamente cada pilar, prestando especial atención a la parte aguas arriba, a los laterales y, sobre todo, a la zona inmediatamente aguas abajo de la estructura.

Solo hay que prestar atención a la normativa local, ya que en algunas zonas cercanas a las obras hidráulicas puede estar prohibida la pesca. En cambio, la pesca bajo los puentes está permitida, en principio, salvo que existan restricciones específicas en la zona.

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