La elección del señuelo blando es crucial, pero su animación determina a menudo el éxito de una salida. Sábalos imitando sardinas o espadines, babosas al estilo del lanzón, cada familia responde de forma diferente a tu acción. No existe una técnica única: hay que adaptarse a las condiciones, a las especies y a la zona de pesca. Aquí tienes tres animaciones probadas que debes dominar.
Pesca con sedal: eficaz y sencilla
Sin duda la más básica y la más natural. Consiste en una recogida continua en el carrete.
Muy eficaz con los sábalos cuya paleta genera vibraciones de diversos grados, al igual que la rodadura, que puede acentuarse con la elección de la cabeza de plomo.

Primero haz contacto con el fondo. La elección de una caña resonante será de gran ayuda. Con un ángulo de caña de entre 20 y 45° para un golpe óptimo, empieza la recogida variando la velocidad y el ángulo. No dudes en hacer pequeñas pausas antes de volver a empezar. Esta técnica también funciona muy bien en vertical, sobre todo para pescar abadejos en los pecios.
Esta técnica también funciona muy bien con babosas como la Crazy Sand Eel de Fiiish, con la diferencia de que la velocidad de recogida debe ser más rápida para que el señuelo entre en acción.
Para esta técnica, se recomienda un carrete de alta recuperación (1 m+/giro).
Esta técnica permite atraer a los peces que yacen en el fondo, que no están necesariamente activos, pero cuya curiosidad les lleva a seguir el señuelo hasta que éste ataca, intuyendo que se les va a escapar.

Pesca a mosca "
La pesca con mosca cobra todo su sentido cuando los peces están activos y se mueven por la columna de agua. Consiste en prospectar a media agua o a una profundidad precisa cuando la sonda de profundidad indica la altura de caza de los peces.

/ 












