Lanzada discretamente, la obligación de declarar a los pescadores de recreo en el mar debía entrar en vigor el 10 de enero de 2026. Se basaba en una única solicitud, RecFishing presentado como la herramienta central del sistema. Pero nada más anunciarse, el proyecto mostró sus limitaciones. Problemas técnicos, un calendario impreciso y cuestiones de accesibilidad han dejado a los pescadores en un estado de incertidumbre, reavivando el debate sobre la aplicación práctica de una normativa europea que sigue estando mal adaptada al terreno.

Una obligación aplazada el mismo día de su entrada en vigor
Prevista para el 10 de enero, la obligación de que los pescadores de recreo con caña declaren y registren determinadas capturas no entrará de hecho en vigor en la fecha anunciada. El motivo: el aplazamiento del lanzamiento de la aplicación RecFishing una herramienta digital diseñada para centralizar estas declaraciones. La solicitud se puso en línea y se retiró el mismo día. Las autoridades alegan "razones técnicas", sin precisar el calendario.

Por lo tanto, a falta de una aplicación funcional, no se puede imponer ninguna obligación de notificación a los pescadores recreativos. El Ministerio de Mar y Pesca declara:
Mientras tanto, los pescadores de recreo no están obligados a registrar o declarar sus capturas. Estas obligaciones sólo se aplicarán a partir del lanzamiento oficial de la aplicación.

RecFishing, una herramienta central... pero aún no disponible
La aplicación RecFishing se diseñó para permitir el registro de pescadores y la declaración de varias especies sensibles: lubina, abadejo, atún, lampuga rosada y lampuga.

El plan forma parte de una iniciativa europea para medir mejor el impacto de la pesca recreativa en las poblaciones de peces. En principio, el objetivo está claro. En la práctica, la herramienta no está lista. No se ha previsto ningún sistema alternativo, sobre todo en papel, para garantizar la transición. La aplicación debe funcionar en todos los países de la UE: Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Lituania, Letonia, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Checa, Rumanía y Suecia. Todo un reto. Pero los años de preparación y desarrollo deberían haber sido más que suficientes para evitar las disfunciones que todos conocemos.
Un enfoque europeo que plantea interrogantes sobre la inclusión
El proyecto tiene una fuerte identidad europea, hasta en su nombre. El anglicismo "RecFishing" plantea interrogantes tanto en términos de accesibilidad como en el marco legislativo francés, ya que la ley Toubon exige el uso del francés en los servicios públicos. A esta complejidad se añade la ausencia de una solución no digital. Para muchos pescadores, ya se sientan confundidos por las herramientas digitales o simplemente no quieran utilizar su smartphone para actividades náuticas, el acceso a esta obligación es problemático.

Dada la inercia de los procedimientos de replanificación a escala europea y el número de países implicados, es posible que la entrada en servicio efectiva no tenga lugar antes del verano de 2026, ¡o incluso mucho más tarde!

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