Esta versión de 2024 se ofrece en el tamaño 500, una configuración interesante para los pescadores que deseen disfrutar de las ventajas de la asistencia eléctrica sin tener que equiparse con un carrete especialmente voluminoso. El Tanacom 2024 pesa 800 g y cuenta con un cuerpo, una bobina y una manivela de aluminio. Dispone de 8+1 rodamientos, incluido uno CRBB, y un freno con una capacidad anunciada de 16 kg.
Una velocidad de recuperación de hasta 135 m/minuto
La gran novedad reside, como es lógico, en su sistema eléctrico. Daiwa anuncia una velocidad de recogida de unos 135 metros por minuto, una ventaja evidente cuando hay que controlar con frecuencia un montaje que se desplaza a gran profundidad.
El Tanacom 2024 también cuenta con la palanca Jog. Situada de forma que se pueda accionar fácilmente, esta palanca permite activar y controlar el recogido eléctrico sin soltar la caña. Una ventaja muy apreciada cuando pica un pez o cuando la embarcación se desvía y hay que realizar correcciones rápidas.
Daiwa también ha renovado la pantalla con un nuevo panel LCD diseñado para seguir siendo legible bajo una luz intensa, una situación que, evidentemente, es habitual en el mar.

500 metros de trenza para explorar las profundidades
Con una capacidad anunciada de 500 m de trenza de 0,28 mm, el Tanacom 500 ofrece una holgura más que suficiente para numerosas sesiones de pesca en profundidad. Su relación de transmisión es de 3,5:1 y la recuperación manual alcanza los 55 cm por vuelta de manivela.
Su ámbito natural sigue siendo la pesca de fondo. Permite, sobre todo, utilizar montajes con varios plomos y lastres importantes para buscar peces que se mueven cerca del fondo. De hecho, Daiwa comercializa, bajo la denominación Tanacom, diferentes montajes diseñados específicamente para grandes profundidades, incluyendo versiones «Extra Heavy» destinadas a la pesca de gran potencia.
La asistencia eléctrica cobra todo su sentido a la hora de cambiar de puesto. Subir un aparejo pesado desde 150 o 200 metros resulta mucho menos agotador, lo que permite realizar más lances y dedicar más energía a la propia pesca.
Elegir bien la alimentación
No obstante, un carrete eléctrico requiere una instalación adecuada. Daiwa recomienda utilizar una batería específica para el carrete, ya que las fuentes de alimentación de a bordo pueden presentar variaciones de tensión que podrían activar los sistemas de protección electrónicos y afectar al recogido.
También hay que prestar especial atención al llenado y al ajuste del contador para disponer de una indicación fiable de la profundidad. Tras las salidas, sobre todo en entornos marinos, el mantenimiento del carrete y de sus conexiones sigue siendo imprescindible.

Con su formato 500, su freno de 16 kg, sus 500 m de capacidad y su recuperación eléctrica de 135 m/min, el Daiwa Tanacom 2024 se perfila así como una solución especialmente atractiva para popularizar la pesca eléctrica en aguas profundas sin renunciar a un equipo manejable. Una herramienta técnica que no pesca en lugar del pescador, pero que le ahorra buena parte de las interminables subidas del sedal.

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