Pesca del atún pequeño al curricán: técnicas y consejos para tener éxito

Pesca del atún enco de arrastre
Pesca del atún enco de arrastre © Laurent Duclos

La pesca del atún enco de arrastre ofrece grandes sensaciones a bordo de un barco. Rápido, luchador y que suele aparecer en bancos, el atún enco común (Euthynnus alletteratus) se pesca principalmente con señuelos capaces de mantener su atractivo a buena velocidad. A continuación te explicamos cómo preparar tu salida y aumentar tus posibilidades de captura.

¿Dónde se puede encontrar la tonina?

La tonina es un pez pelágico que suele nadar cerca de la superficie, en aguas abiertas y, a veces, cerca de la costa. Se desplaza en bancos en busca de peces pequeños, como las sardinas o las anchoas, pero también se alimenta de crustáceos y moluscos.

En el Mediterráneo, los mejores lugares suelen ser las puntas rocosas, los acantilados submarinos, los cambios de profundidad, los bordes de las corrientes y las zonas donde se concentran los peces de presa. Un mar ligeramente agitado resulta interesante, ya que reduce la desconfianza de los depredadores y permite que los señuelos destaquen mejor en la superficie.

Las cacerías constituyen, evidentemente, un indicio valioso: las aves que se zambullen, los peces de presa que se dispersan o los destellos plateados en la superficie suelen indicar la presencia de atunes pequeños.

El material para la pesca al curricán

Una caña de curricán ligera o una caña de spinning potente son ideales para los atunes pequeños de tamaño habitual. Utiliza un carrete robusto, equipado con un hilo trenzado de buena calidad y complementado con un bajo de línea de fluorocarbono resistente a la abrasión.

Un equipo demasiado potente reduce el disfrute del combate, mientras que uno demasiado ligero puede provocar que se rompa al salir el pez. Es fundamental que el freno esté bien ajustado: el atún enano suele arrancar bruscamente tras el ataque.

En cuanto a los señuelos, hay varios modelos que resultan eficaces:

  • pequeños peces nadadores con babero;
  • señuelos blandos para curricán;
  • plumas y pulpos;
  • cucharillas o señuelos metálicos;
  • pequeños señuelos de superficie destinados al curricán rápido.

Los señuelos de entre 10 y 15 cm imitan bien a las presas que busca el atún enano. Su coloración debe adaptarse a la luminosidad: tonos naturales cuando el mar está despejado, y colores más contrastados cuando el cielo está nublado o el agua está turbia.

¿A qué velocidad se debe arrastrar?

La velocidad depende del señuelo, del estado del mar y de la actividad de los peces. Para la pesca del atún joven se suele utilizar una velocidad base de entre 4 y 8 nudos, con señuelos diseñados para mantener una natación estable dentro de ese rango.

Empieza más bien despacio, a unos 4 o 5 nudos, y luego ve aumentando poco a poco si los peces te siguen sin picar. Los cambios de ritmo son especialmente eficaces: una ligera aceleración, un giro o una desaceleración pueden provocar una picada.

Sin embargo, evita las trayectorias perfectamente rectas. Las curvas permiten que los señuelos interiores reduzcan la velocidad y que los exteriores aceleren, creando una presentación irregular que suele resultar muy atractiva.

Colocar las líneas

Para cubrir diferentes profundidades, puedes colocar un señuelo cerca de la superficie y otro un poco más profundo. Separa las líneas utilizando señuelos de profundidad, plomos en línea o sistemas de curricán adecuados.

La distancia detrás de la embarcación varía en función de la claridad del agua y de la intensidad de la pesca. Un sedal demasiado cerca puede asustar a los peces, mientras que uno demasiado lejos dificulta la detección de la picada. Observa el movimiento del señuelo y adapta regularmente la longitud del sedal.

Cuando veas un banco de peces, no te lances directamente al centro del mismo. Es mejor pasar por un lado o río arriba de la zona activa para presentar los señuelos en la trayectoria de los peces.

El herraje y el combate

Cuando pique, mantén la calma. El atún puede morder el señuelo con violencia y dar inmediatamente un fuerte tirón. Deja que el freno haga su trabajo y evita bloquear la bobina.

Una vez que el pez haya picado, mantén una tensión constante. Bombea con moderación y recoge el sedal cuando el pez se acerque a la embarcación. Cuando esté cerca de la embarcación, presta especial atención: las últimas zancadas suelen ser las más impredecibles.

Utiliza una red lo suficientemente grande o un equipo adecuado para sacar el pez del agua. Manipula el pez con cuidado, sobre todo si lo vas a devolver al agua.

Cumplir la normativa

Antes de cada salida, comprueba la normativa vigente en tu zona: épocas de pesca, artes de pesca autorizadas, posibles obligaciones de declaración, especies similares y tallas mínimas, que pueden variar según el territorio. El atún enano también puede confundirse con otros túnidos, en particular con algunos ejemplares jóvenes de atún rojo. Por lo tanto, es imprescindible una identificación precisa.

La pesca del atún en curricán se basa, en definitiva, en tres elementos: un señuelo bien animado, una velocidad adecuada y una buena interpretación del mar. Al detectar las zonas de caza, variar las trayectorias y mantenerte en movimiento, convertirás una simple salida en una auténtica jornada de pesca deportiva.

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