Una especie emblemática
Creada por el artista local Élie Huriez, la obra rinde homenaje a esta especie emblemática, presente en la región desde hace más de 15.000 años. Auténtico testigo de la historia natural local, la trucha fario mediterránea ha sobrevivido a los avatares climáticos y a los riesgos naturales, desde periodos de heladas hasta violentas inundaciones y sequías. Perfectamente adaptada a las aguas frescas, rápidas y bien oxigenadas, encarna la riqueza y la fragilidad de los ecosistemas acuáticos alpinos.
Un patrimonio amenazado
Pero este patrimonio vivo está ahora amenazado. La fragmentación de los cursos de agua por estructuras hidráulicas, la degradación del hábitat, el deterioro de la calidad del agua y el calentamiento global son presiones que están minando el equilibrio de la especie. Preservar la especie va mucho más allá de la cuestión pesquera. Implica la protección global de los medios acuáticos, desde los caudales naturales hasta las zonas de cría, pasando por las zonas ribereñas y los hábitats de refugio.
La escultura está estratégicamente situada en una carretera muy transitada junto al lago de Serre-Ponçon. Atrae la atención de lugareños y visitantes por igual, al tiempo que transmite un mensaje claro: la urgente necesidad de preservar nuestros ríos y la biodiversidad que albergan.

Participar
En la inauguración, Bernard Fanti, Presidente de la Federación de Pesca de los Altos Alpes, junto con Philippe Bailbé, Prefecto, Victor Berenguel, Alcalde de Savines-le-Lac, y el artista Élie Huriez, subrayaron la importancia de la acción colectiva para proteger los medios acuáticos.
Además de su dimensión artística, esta obra de arte es una auténtica herramienta de sensibilización. Su presencia en el paisaje invita a todos a mirar con nuevos ojos los ríos y la fauna que los habita.
La Fédération de pêche alabó el compromiso del municipio de Savines-le-Lac, que acogió el proyecto y ayudó a desarrollarlo, así como de todos los socios institucionales presentes en la inauguración.
Este proyecto transmite un mensaje claro: los ríos de los Altos Alpes no son meras zonas de recreo. Son un patrimonio natural precioso, y preservarlos exige una toma de conciencia colectiva. Porque, como nos recuerda la Federación, "tenemos oro en nuestros ríos".

/ 



















