Desde el cambio al horario de verano, las sesiones nocturnas son mucho más accesibles. Después de un día de trabajo, ahora es posible dirigirse a las orillas para una breve salida de dos horas en busca de truchas fario.
Esta hora del día es una de mis favoritas. Suele combinar una interesante actividad de los peces con un ambiente especial, en el que la calma vuelve poco a poco a la orilla del agua.
Esa tarde, las condiciones eran favorables: agua clara, sin viento y mucha luz. La actividad de los últimos días augura una sesión prometedora.

El enfoque laboral
Ese día, opté por pescar río arriba en la corriente, de río abajo a río arriba. Este es un enfoque que no me gusta tanto al principio de la temporada, cuando generalmente prefiero pescar río abajo para ralentizar el movimiento del señuelo y poner más énfasis en cada punto.

Sin embargo, los comentarios alentadores de días anteriores sugieren que las truchas son cada vez más activas, lo que hace posible un enfoque más dinámico.
La pesca río arriba también ofrece una gran ventaja en términos de sigilo. Al desplazarse río arriba, el pescador se sitúa en el punto ciego del pez, lo que limita el riesgo de ser descubierto y aumenta las posibilidades de sorprender a la trucha.

Peces activos en zonas tranquilas
El recorrido ofrece una gran variedad de estaciones: riffles, zonas más profundas, venas de corriente marcadas...
Aquella tarde, los peces habían elegido claramente situarse en las zonas tranquilas de la cola de la corriente. Lugares donde se puede explotar una aproximación lenta y precisa.
En estas condiciones, opto por dos estrategias.
La primera es pescar despacio, lo más cerca posible del fondo. Para ello, utilizo un Black Minnow de tamaño 70 en color minnow. Una combinación eficaz que suele seleccionar peces un poco más bonitos.

Al mismo tiempo, alterno con una Cola de Poder, especialmente adecuada para prospectar zonas más rápidas. Accionada en el sentido de la corriente o tres cuartos río abajo, resulta formidable para desencadenar ataques reflejos.
Cabe destacar que el color fario sigue siendo una apuesta segura. Lanzado para la temporada 2025, está destacando claramente en este inicio de temporada y ya se ha consolidado como un imprescindible en estas condiciones.

Unas palabras sobre la caña
Este verdadero pequeño foil, el Rainshadow IMMWS 62L, es mi compañero durante toda la temporada para pescar en ríos pequeños con señuelos de tamaño pequeño a mediano.

Su acción permite realizar lanzamientos muy precisos, una baza esencial para alcanzar posiciones a menudo abarrotadas y de difícil acceso. Su flexibilidad, por su parte, proporciona una excelente amortiguación durante los combates y ayuda a reducir considerablemente el riesgo de estancamiento.
Una caña perfectamente adaptada a este tipo de pesca.

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