Misterioso para la ciencia
Apodado "el señor de los mares", el atún rojo fascina tanto como intriga. Capaz de recorrer miles de kilómetros a lo largo de su vida (que puede superar los 40 años), este gigante de los océanos, que puede llegar a medir varios metros y pesar varios cientos de kilos, sigue siendo un misterio para la ciencia. Sus rutas migratorias, sus zonas de alimentación y su comportamiento frente a las variaciones ambientales siguen siendo difíciles de descifrar.
Misión atún rojo
El programa "Misión Atún Rojo", lanzado en Royan en 2025, utiliza un enfoque innovador de colaboración para descubrir la verdad. El verano pasado, una primera campaña permitió marcar una veintena de ejemplares. Este éxito ha llevado a los científicos a considerar las aguas de Royan como una zona estratégica de estudio en el Atlántico.
Datos valiosos
El núcleo del sistema es el marcado electrónico. Tras las capturas sin muerte, los peces llevan marcas científicas antes de ser liberados. Estos dispositivos, cada vez más sofisticados, recogen datos de valor incalculable. Algunas etiquetas, conocidas como "de archivo", registran continuamente la profundidad, la temperatura del agua y los niveles de luz, lo que permite reconstruir las trayectorias de los peces. Otras, conocidas como "emergentes por satélite", se desprenden tras un periodo programado para transmitir datos vía satélite, ofreciendo una visión global de las migraciones. Por último, las marcas acústicas pueden utilizarse localmente para seguir los movimientos en zonas equipadas con receptores.

Estas tecnologías nos permiten comprender mejor los movimientos estacionales del atún, identificar sus zonas de caza y analizar la influencia de las condiciones oceánicas en su comportamiento.
Pero este éxito también depende de la pericia de los pescadores recreativos. Su conocimiento del terreno, su capacidad para localizar peces y luchar contra ellos en las condiciones adecuadas los convierten en socios esenciales. Esta estrecha colaboración ilustra la aparición de una industria de pesca deportiva comprometida con la ciencia.
Con el apoyo de la ciudad de Royan, Ifremer y la SNSM, el programa continuará con una nueva campaña prevista para principios de agosto de 2026. El objetivo es claro: perfeccionar el conocimiento de esta especie emblemática para adaptar las medidas de gestión y garantizar su conservación a largo plazo.
En Royan, el atún rojo ya no es sólo un trofeo. Se ha convertido en el mensajero de los océanos.

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