Las anillas son sin duda uno de los últimos criterios, aparte de la cerámica, en la elección de una caña de pescar por parte de la mayoría de los pescadores.
Una caña de pescar tiene muy pocos componentes. Consiste simplemente en una caña de carbono a la que se fijan el portacarretes, las empuñaduras y las guías. Estas últimas son una parte importante de la herramienta y deben tenerse en cuenta a la hora de elegir.

Sus funciones
La función de los anillos es triple
En primer lugar, entran en juego durante las fases de lanzado y recogida para guiar el sedal y garantizar que no se hinche y esté perfectamente guiado. De este modo se optimizan las distancias alcanzadas y se evita el wigging (en spinning).
Su función es transmitir la información recibida por la línea. Constituyen el vínculo entre la línea y su blanco (y, por tanto, su muñeca). Cuanto mayor sea el número de anillos, mayor será el número de contactos y, por consiguiente, la cantidad de información percibida.
Finalmente, la última función de las anillas es permitir que el blank funcione de forma óptima cuando está bajo presión y garantizar que la curva de su sedal sea similar a la de su caña.

El número de patas
El primer criterio que debe tener en cuenta a la hora de elegir sus anillas es el número de orejetas de fijación. Hay anillas de una sola pata y anillas de dos patas (a veces llamadas anillas trípode). Estas últimas están reservadas a las cañas de pescar y de spinning muy resistentes. A excepción del siluro, los peces exóticos o los grandes peces marinos (atún, magre, etc.), el uso de guías de una sola pata es más que suficiente y le permite aligerar su equipo.

Dos partes diferenciadas
Los anillos constan de dos partes distintas: el armazón (es decir, las lengüetas) y la cerámica.
- El armazón está fabricado principalmente con dos materiales diferentes, acero inoxidable o titanio. La ventaja de este último es, obviamente, su ligereza y resistencia. Algunas marcas también ofrecen anillas con armazón de carbono, pero no están muy extendidas.
Existen varios acabados para las monturas, pero sólo por motivos estéticos.
- La cerámica, por su parte, es el propio "anillo" por el que discurre el alambre. Las diferencias entre los distintos materiales son la resistencia a la abrasión, el deslizamiento y el diámetro interior (que está relacionado con la cantidad de material necesaria). Por ejemplo, hay anillos cuya cerámica puede ser de alconita, otros de sic (carburo de sílice) y, por último, de torzita, que es el tope de gama.

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