Muy a menudo, y a veces inconscientemente, identificamos los elementos que rompen la monotonía de una masa de agua o un río como un buen lugar para pescar. Es un análisis excelente, aunque no sepamos necesariamente por qué. Intentemos entenderlo un poco mejor...

Cambios en la batimetría
La batimetría es la ciencia que mide las profundidades. En otras palabras, es una representación del relieve submarino. Las variaciones de profundidad y los cambios de relieve son excelentes zonas para prospectar, ya que pueden albergar peces.
Las grandes rupturas en el fondo son obviamente muy buenas, pero las variaciones más pequeñas también pueden ser productivas.
De hecho, los cambios de profundidad contribuyen a fijar los alimentos y, por extensión, la vida. Combinados con las corrientes, crean cambios en el flujo de agua y, por tanto, "canalizan" el suministro de alimentos. Pero también crean zonas tampón donde se acumulan sedimentos y organismos.
Por último, las grietas en el lecho marino ofrecen un excelente refugio de la corriente para descansar, pero también son puntos de observación perfectos para los depredadores.

Cambio de sustrato
Los cambios de sustrato, y más aún los bordes de éstos, son lugares excelentes. Una vez más, permite a los depredadores acechar, sobre todo por mimetismo. Pero también multiplica y diversifica el alimento disponible en la zona. En los bordes de los sustratos, por ejemplo, se pueden encontrar organismos y presas completamente diferentes y, en consecuencia, una mayor diversidad de especies de peces que se alimentan.

Uniones y bordes actuales
La corriente es vital para la pesca, ya que transporta alimento. Pero no todas las venas de agua son iguales y no todas son nutritivas. Sin embargo, cuando se juntan varias venas de agua, se multiplica el suministro de alimento y también se crean zonas de turbulencias, contracorriente y descanso donde se acumularán los organismos y donde los peces podrán descansar sin esfuerzo en las inmediaciones de la vena alimentadora: ¡el sofá cerca de la nevera!

El relieve de la ribera
Las rupturas en el relieve de la orilla tienen exactamente los mismos efectos que los cambios de profundidad. Pero en lugar de ser verticales, son horizontales. Así, las hendiduras, picos y escotaduras crean desviaciones en las corrientes, amortiguándolas y estableciendo vida local y, por tanto, una cadena alimentaria. Además, el relieve de la orilla proporciona un punto de referencia geográfico que los peces utilizan y siguen para ir del punto A al punto B. Los pescadores de carpas son muy conscientes de ello y analizan la geografía de la masa de agua para determinar las posibles zonas de paso y dónde colocar sus líneas.
Aunque está claro que no todas las zonas de rompiente serán iguales y pueden no ser una fuente de éxito, está igualmente claro que un lugar que combine cambios de relieve, corrientes y sustratos debe ser visitado prioritariamente.

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