Liberar medio día o un día entero de forma regular cuando se tiene un trabajo ajetreado y niños pequeños no siempre es fácil, y a medida que pasa el tiempo, nuestras salidas son cada vez menos frecuentes. Así que pescar aquí y allá durante una hora o dos, o incluso diez minutos, puede ser una excelente solución.
Incluso fuera de este contexto tan específico, veremos que aumentar el número de salidas rápidas tiene muchas ventajas y es una fuente de progreso y beneficios significativos.

Un requisito previo obvio
Pescar durante media hora o una hora tiene una condición sine qua non que todos tenemos en mente: ¡la proximidad al lugar de pesca! Si te sobra una hora y media, no querrás pasarte la mitad o más de ella en el coche.
Además, las salidas rápidas obligan a pescar desde la orilla o a coger sitio en el pantalán y explorar los lugares nada más salir del puerto.
¿Cuándo deben aplicarse?
La respuesta más obvia a esta pregunta es, por supuesto, siempre que tenga ocasión. Por ejemplo, las pausas para comer o las sesiones después del trabajo son momentos perfectos para una rápida "salida de pesca". Recuerdo una época no muy lejana en la que, sin tener aún hijos, solía levantarme 2 ó 3 veces por semana (en mayo y junio) a las 5.30 de la mañana para ir a pescar de 6 a 7 de la mañana antes de ir a trabajar. Estos madrugones eran especialmente productivos.
Así pues, más allá del aspecto logístico, el mejor momento para organizar una salida rápida es una franja horaria precisa que puede corresponder a un criterio de luminosidad, altura o color del agua, meteorología, horarios y coeficientes de marea. En definitiva, momentos puntuales en los que sabemos perfectamente que la pesca se hará en 30 minutos y que, fuera de ese momento, no tiene sentido insistir.

Salidas más rentables
Teniendo esto en cuenta, descubrirá que a lo largo de una temporada su relación entre capturas y horas de pesca es mucho mayor.
Esto puede explicarse por el hecho de que algunas de las franjas horarias de pesca elegidas estarán mucho mejor orientadas en términos de estrategia pesquera, y que el aumento del número de mareas también supondrá un incremento no desdeñable del número de picos de actividad.
Más progresos
Si el tiempo pasado al borde del agua es una fuente evidente de progreso, el número y la variedad de salidas lo es aún más. De hecho, al multiplicar el número de veces que pasas junto al agua, te encuentras con una variedad mucho mayor de situaciones y contextos, desde la actividad de los peces hasta las condiciones meteorológicas, el color del agua, etcétera. Así que tienes que identificar sistemáticamente distintos patrones y crear un repertorio interno de soluciones mucho más amplio. Conscientemente o no, estas soluciones forman ahora parte de tu estrategia de pesca.
Si además llevas un diario de pesca detallado, ¡no hace falta que te diga que vas a hacer grandes progresos!

Ser organizado
Cuando sales a pescar entre 30 minutos y 1 hora, es evidente que no puedes perder el tiempo. Por eso hay que organizarse muy bien, lo que significa que la caña debe estar siempre lista en la caja de aparejos. Es imposible tener que hacer un nuevo bajo de línea cuando llegas a la orilla...
Del mismo modo, es contraproducente llevar una bolsa de señuelos basta con 5 ó 6 señuelos perfectamente elegidos en función del contexto y de tu experiencia.

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