Los depredadores vuelven a mostrar actividad
Con el enfriamiento del agua y la disminución progresiva de la duración del día, los peces forrajeros empiezan a agruparse. Una situación especialmente interesante para buscar a los depredadores.
La perca es una de las especies imprescindibles de septiembre. Hay que buscar los bancos de alevines alrededor de las puntas, los desniveles, los pontones, los lechos de algas o las entradas de agua. Los pequeños shads, los señuelos blandos de precisión, las cucharillas y los pequeños señuelos de agua permiten localizar rápidamente a los peces activos.
El lucio también empieza a mostrar una mayor actividad. Los bordes de las praderas submarinas, los troncos sumergidos y las zonas de ruptura del fondo constituyen excelentes puntos de pesca. Los señuelos blandos, los jerkbaits, los spinnerbaits y los señuelos de superficie permiten cubrir eficazmente estas zonas.
Sandre: estar atento a los cambios de luminosidad
Septiembre también es un mes interesante para la pesca del lucioperca. A medida que los días se acortan, los momentos de poca luz pueden resultar especialmente productivos.
Es mejor pescar por la mañana y por la tarde, aunque un día nublado puede prolongar la actividad. La pesca con señuelos blandos cerca del fondo sigue siendo una apuesta segura. Las rupturas de cauce, los antiguos cauces, las estructuras rocosas y las zonas profundas cercanas a las concentraciones de peces blancos merecen una atención especial.

Black-bass: otra vez buenas capturas
La pesca de la perca negra en septiembre puede ofrecer sesiones muy satisfactorias. Los peces siguen mostrando una gran actividad alimenticia y se pueden buscar en torno a las praderas submarinas, los árboles sumergidos, los pontones y otros obstáculos.
En los momentos más tranquilos, los poppers y los stickbaits siguen permitiendo provocar espectaculares picadas en la superficie. Si los peces se mantienen a mayor profundidad, pasa a los señuelos blandos, jigs, criaturas o señuelos de natación.
También es una época excelente para pescar la perca negra con mosca, utilizando poppers y streamers.
Carpa: septiembre, un mes que no te puedes perder
La pesca de la carpa en septiembre también merece toda la atención de los pescadores. Antes de que lleguen las aguas frías, los peces siguen alimentándose activamente.
Hay que buscar las zonas naturales de alimentación: desniveles, praderas submarinas, orillas, desembocaduras y zonas ricas en alimento. Las bolitas, las semillas ?cuando su uso esté permitido? y los cebos naturales pueden dar excelentes resultados.
No obstante, el cebado debe adaptarse siempre a la actividad observada. No tiene sentido verter grandes cantidades si los peces ya responden a un enfoque más discreto.

Las bremas y los barbos siguen muy activos
Los aficionados a la pesca de caña fija y con alimentador también tienen una amplia variedad donde elegir. Los gardones y las bremas siguen alimentándose bien, sobre todo cuando las temperaturas se mantienen suaves.
En los ríos, el barbo puede ser una presa especialmente desafiante. Hay que explorar las corrientes, los tramos de aguas tranquilas y las zonas más profundas situadas río abajo utilizando un alimentador o cebos naturales adecuados.
Adaptar los horarios a las condiciones meteorológicas
A principios de septiembre, cuando las temperaturas siguen siendo altas, el amanecer y el atardecer suelen seguir siendo los momentos más propicios. Pero a medida que avanza el otoño, la actividad puede desplazarse hacia el centro del día, cuando el agua gana unos grados.
Septiembre es, por tanto, un mes de transición. La regla fundamental consiste en fijarse en la temperatura del agua, el tiempo y, sobre todo, la ubicación de los peces de presa. Encontrar a las presas suele permitir localizar a los depredadores.
Entre la reactivación de los lucios y las concentraciones de percas, luciopercas, black bass y carpas en busca de alimento, la pesca en agua dulce en septiembre ofrece una diversidad extraordinaria. Es un periodo que hay que aprovechar antes de que las primeras olas de frío otoñales vuelvan a modificar el comportamiento de los peces.

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