Pesca a pie: técnicas, normas y herramientas imprescindibles para tener éxito

Iniciarse en la pesca a pie
Iniciarse en la pesca a pie © Laurent Duclos

La pesca a pie se practica durante la marea baja, en la zona intermareal, para recolectar moluscos, crustáceos, gambas o cefalópodos, dando prioridad a las zonas arenosas para los moluscos y las gambas, y a las zonas rocosas para los cangrejos y otras especies fijas. Requiere un buen conocimiento de las mareas, la meteorología y la normativa local, ya que pueden estar prohibidas determinadas zonas, tamaños mínimos o períodos de recolección.

Primeros consejos

Empieza por elegir una marea alta, ya que cuanto mayor sea el coeficiente, más se retira el mar y mayor es la zona accesible. Llega antes de la hora de la marea baja, observa el terreno y avanza con precaución para evitar quedarte aislado cuando suba el agua. En la arena, busca pequeños agujeros, huellas o zonas húmedas que indiquen la presencia de berberechos, almejas o tellinas, y luego rasca con delicadeza. En las rocas, levanta las piedras y las algas con cuidado para encontrar cangrejos, caracoles de mar, lapas o erizos de mar, volviendo siempre a colocar las piedras en su sitio.

La seguridad ante todo

En cuanto a la seguridad, la regla fundamental es no salir nunca sin comprobar la marea y el tiempo, mantenerse visible e informar a alguien de tu itinerario y de la hora de regreso. También hay que pescar en zonas conocidas, llevar siempre encima un teléfono o un silbato, vigilar constantemente la subida del agua y no salir en caso de niebla, lluvia intensa o si la zona no te inspira confianza.

Las distintas herramientas útiles

El equipo básico suele incluir una cesta o un cubo, guantes, botas y una pala o un pequeño rastrillo para rebuscar en la arena. Un cuchillo para ostras, un rascador o una azuelita sirven para desprender los moluscos adheridos a las rocas, mientras que una red o una redecilla son útiles para capturar gambas y otras presas pequeñas en aguas poco profundas. Para los cangrejos, un gancho o una pequeña herramienta para desenterrarlos ayuda a llegar a los agujeros y recovecos. Los guantes reforzados protegen de los cortes causados por las conchas y las piedras.

Débusquer les différents crabes.
Encontrar los diferentes cangrejos.

Buenas prácticas

Opta por una pesca responsable, capturando solo lo que vayas a consumir y respetando las tallas mínimas.

Para practicar correctamente la pesca a pie, hay que informarse antes de cada salida sobre los periodos de apertura específicos de cada especie y cada zona, ya que varían según el litoral y las ordenanzas locales; además, las tallas mínimas que hay que respetar están estrictamente reguladas para evitar la captura de ejemplares demasiado jóvenes, y también hay que respetar unas cuotas diarias.

Evita pisotear innecesariamente las praderas marinas, mover los bloques sin volver a colocarlos en su sitio y pescar en zonas prohibidas o insalubres. Comprueba también los horarios de salida y puesta del sol, ya que la pesca a pie está prohibida por la noche.

Ramasser ses appâts.
Recoger los cebos.

Ejemplo de resultado

Para empezar, puedes hacer una salida sencilla a una playa de arena durante la marea baja, equipándote con una cesta, botas, una pala y guantes. Busca algunos agujeros, rasca suavemente a su alrededor, recoge unas cuantas almejas o berberechos que cumplan la normativa y, a continuación, limpia la zona antes de marcharte.

Más artículos sobre el tema