Un paraíso animal
La selva es un mundo en sí mismo, hay que vivirlo para entenderlo. Durante nuestras numerosas expediciones a estos rincones hostiles que se han convertido en nuestro paraíso, he tenido la suerte de observar muchas especies animales, cada una tan bella como la otra. La mayoría de ellas fotografiadas por mi compañero.

Mientras yo intentaba encontrar un punto de agua para pescar u observar a los tucunarés, ella buscaba momentos que capturar, creando recuerdos maravillosos...
A través de sus ojos, pude descubrir una flora y una fauna increíbles. Mientras mis ojos se fijaban sobre todo en las manchas y los pavones, los suyos lo hacían en lugares que yo no podía ver, como esta bonita ranita que estaba tan bien escondida.

Hizo falta mucha paciencia para conseguir algunas de las instantáneas, sobre todo la de arriba, y cada una de las fotos que vas a ver es el resultado de largos minutos u horas deambulando por la jungla salvaje y húmeda, o pura casualidad.

Incluso de vuelta al albergue, siempre había algo que ver, como esta magnífica foto de una mantis religiosa, un insecto fascinante. Con las patas delanteras dobladas como si rezara. Fíjate en sus grandes ojos compuestos, que le permiten detectar el más mínimo movimiento

Esta es sin duda una de las fotos más bonitas que hicimos durante nuestra estancia: una pequeña boa constrictor bordeando tranquilamente un tocón de árbol mientras tomaba el sol. Por suerte, estábamos cerca para inmortalizar el momento.
Para concluir, diría que hacer fotos de la vida salvaje mientras se pesca no es tarea fácil. Por eso es importante tener a alguien a tu lado que pueda mirar donde tú no miras necesariamente. A pesar de todo, tuvimos la suerte de cruzarnos con multitud de especies diferentes, y de conseguir cada vez unas fotos más que convincentes.

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