Pesca de pescado blanco desde embarcación
El pez blanco es un atractivo y alargado pez plateado. Nada a grandes profundidades, generalmente entre 10 y 40 m según la época del año. Se alimenta de plancton y larvas de insectos acuáticos, la mayoría quironómidos.

Los peces se pescan desde una embarcación. Consiste en presentar imitaciones de estas pequeñas criaturas, intentando reproducir el ascenso de la larva a través de la capa de agua mientras intenta alcanzar la superficie para emerger y vivir su vida como insecto volador. La picada suele ser muy sutil, muy lejos de la violenta mordedura que puede producir una lucioperca vertical. A menudo se traduce en un ligero movimiento de la punta.

Antes de la llegada de la electrónica, había que fondear al azar. Anclar una embarcación en 25 metros de agua no es ninguna hazaña... Luego había que utilizar una larga línea formada por numerosas ninfas para presentar las imitaciones en diferentes capas de agua. Una vez enganchado el pez, era imposible devolverlo a la red con este largo sedal y teníamos que utilizar alargadores de caña muy poco prácticos.
La modernidad es buena para la salud
Ahora puedes ver (en la pantalla) los peces y, por tanto, la profundidad a la que se mueven. Así puede evitar el uso de líneas largas que pueden enredarse. Utilizamos cañas cortas, de entre 1,50 y 2,30 m, equipadas con puntas muy sensibles y colores brillantes para detectar el más mínimo roce.
Siempre utilizamos líneas con varias ninfas pequeñas (los anzuelos utilizados van del 12 al 18) montadas en un soporte para cubrir una determinada columna de agua (unos 2 m) pero también para poder presentar diferentes ninfas (tamaño, color...) en función de la aparición de insectos del día y del estado de ánimo de los peces. Esta línea termina con una plomada (de 7 a 20 g según las condiciones y la profundidad).

Una vez localizados los peces, la acción consiste en bajar (o subir si nuestro aparejo es más profundo) la línea hasta su nivel. Este ligero movimiento ascendente (también conocido como bombeo) reproduce la trayectoria de una larva que regresa a la superficie del agua. Muy raramente se siente la picada táctilmente; es un movimiento de la punta, a veces muy ligero, lo que indicará que una ninfa ha sido capturada y desencadenará una picada suave y completa.
Estos peces suelen nadar en bancos de varios individuos. Cerca del fondo o entre dos aguas, por eso son tan útiles las ecosondas.

Pesca llena de sutilezas
Hay muchas sutilezas en este tipo de pesca. No hay límites para la variedad de ninfas, ni para la variación de animaciones. A veces hay que quedarse quieto, otras animarse rápidamente, así que el juego consiste en encontrar la mejor combinación y adaptarse constantemente al comportamiento cambiante de estos caprichosos peces.

Una vez que el pez ha picado, entra en juego otro placer, ya que estos peces son valientes luchadores.

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