Basta con observar a unos cuantos pescadores que utilizan señuelos blandos para darse cuenta de que los shads son los más populares y los que más se utilizan. ¿Son mejores que los demás? Creo que ya podemos responder a esta pregunta con un «no», porque todos sabemos que no hay un señuelo mejor que otro, sino simplemente señuelos bien animados en un contexto adecuado. Entonces, ¿a qué se debe este predominio de los shads?

¿Un parecido real?
La primera razón probablemente tenga su origen en la imaginación de los pescadores. Aunque existen señuelos blandos que se parecen mucho más a un pez, para muchos el movimiento de los shads y las vibraciones que emiten son los que mejor imitan a la naturaleza... Basta con tomar distancia, aunque solo sea por unos segundos, y observar cómo nada un pez para darse cuenta de que no es más que una creencia errónea. Las razones deben estar, pues, en otra parte...

¿Es tranquilizador?
De hecho, la razón principal por la que los shads están tan de moda es que transmiten confianza a los pescadores y, más aún, a los principiantes. Son los únicos señuelos blandos que emiten vibraciones que, en ocasiones, se pueden sentir en la caña y, al igual que con los swimbaits y los grubs, basta con observarlos para darse cuenta de cómo nadan y tener plena confianza en su movimiento y en las vibraciones que emiten.
Los «finness», los «craws», los «slugs» o incluso los «tubes» producen vibraciones muy sutiles y la mayoría de los pescadores piensan que los peces no pueden percibirlas. Pero los peces tienen una línea lateral y nosotros no...

¿Es fácil de usar?
Mientras que los slugs, los finness y los craws requieren animaciones específicas y técnicas para sacárseles el máximo partido y ponerlos en acción, los shads pueden animarse con un simple recogido lineal con el carrete. Es extremadamente sencillo, al alcance de todos y, una vez más, muy tranquilizador para el pescador.
La inmensidad de la oferta
Digámoslo desde el principio: existen diferentes familias de shads que producen vibraciones muy distintas, pero un shad sigue siendo un shad y la oferta del mercado es sencillamente enorme. Esta diversidad, en comparación con otros tipos de señuelos blandos, refuerza la idea de que son, sin duda, superiores... «Si se venden tanto y las marcas desarrollan tantos modelos, ¿es porque son mejores que los demás?» ¡No! Simplemente son más rentables.
Además, hay tantas formas, tamaños y colores en las estanterías que uno podría pensar rápidamente que es posible adaptarse a cualquier situación si se dispone de una variedad infinita de señuelos. Pero no es así, y hay muchos contextos en los que los «finness» y los «slugs» resultarán muy superiores.

Su experiencia personal
Por último, lo que refuerza el poder de los shads es la historia personal de cada pescador. Aunque los pescadores de mi generación conocieron primero el famoso Twist de Mister Twister, que es, por tanto, un grub, muchos pescadores se iniciaron y capturaron peces con shads. Estas experiencias vividas y los numerosos recuerdos refuerzan la confianza y, de forma natural, acabamos atando al extremo del sedal un señuelo que sabemos que es eficaz.

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