Las orillas de embalses como Orellana, La Serena, García Sola, Sierra Brava o Zújar permiten disfrutar de una gran variedad de lugares a los que se puede llegar a pie, entre playas de arena, escollos, puntas y praderas submarinas, a menudo sin tener que lidiar con la fuerte presión pesquera que sufren algunas zonas náuticas.
Diferentes especies que se pueden pescar
Las principales especies que se pescan son el lucio, el black bass, el lucioperca y el barbo, con alguna que otra sorpresa, como un siluro grande o un barbo comizo, en determinados tramos. Las poblaciones de depredadores son densas y crecen rápidamente, lo que se traduce en una elevada frecuencia de picadas incluso pescando desde la orilla: los black bass suelen superar los 3 kg, los luciopercas y los lucios suelen medir más de 1 m, y los barbos, en el río o cerca de los aliviaderos, pueden alcanzar entre 4 y 5 kg.

Diferentes técnicas
Las técnicas desde la orilla se basan sobre todo en señuelos blandos (cabeza plomada, drop shot, wacky, ned rig) y señuelos duros del tipo jerkbait, crank o chatterbait, en función de la profundidad y la claridad del agua.
En el caso de los lucios, los pescadores prefieren los «top%E2euros%91water» y los jerk en superficie en primavera y otoño, mientras que en verano se suele pescar en profundidad con señuelos de gran tamaño, cranks de inmersión o jerks pesados. Los luciopercas se capturan en los bordes de las praderas submarinas, en los pasos o alrededor de los escollos, allí donde los barbos se acercan a la orilla de las playas o al pie de los domos rocosos.
Licencia de pesca obligatoria
La normativa exige una licencia de pesca española (Licencia de Pesca) y, según el lugar, un permiso de pesca específico para la zona o el lago. Las normas locales (número de cañas, cebos permitidos, tallas mínimas, períodos de veda parcial) varían según las presas y los cursos de agua, por lo que es imprescindible comprobar las condiciones in situ antes de lanzar el anzuelo.
Las mejores épocas
La pesca desde la embarcación en Extremadura es posible durante todo el año, pero las mejores épocas son aquellas en las que se combinan unas condiciones meteorológicas benignas con un comportamiento favorable de los peces: el lucio, desde la primavera hasta el otoño; la perca negra, en primavera y otoño; el lucioperca y el barbo, en verano y otoño, cuando las masas de agua siguen bien alimentadas y oxigenadas. En verano, la pesca se concentra sobre todo en las horas más frescas, cerca de las zonas profundas y de los puntos de sombra, mientras que en invierno se prefiere las pequeñas ensenadas protegidas y los aumentos de temperatura.

En definitiva, la pesca en Extremadura desde la orilla combina la facilidad de acceso, la abundancia de las poblaciones y la variedad de especies, lo que la convierte en un destino ideal para el pescador a pie que busca vivir nuevas experiencias sin tener que recurrir siempre a una embarcación.

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