El problema de la pesca de altura
El abadejo es un pez que no tolera bien la descompresión. Cualquier pez capturado a profundidades de 30 metros o más es muy difícil, si no imposible, de devolver al agua en buenas condiciones.
La pesca de altura, sobre todo en pecios en busca de peces trofeo, se ha vuelto más compleja desde la introducción de la cuota de dos peces. De hecho, esta cuota se alcanza a veces en la primera deriva.

Por eso me propuse encontrar zonas con buenos peces, pero a profundidades más modestas, para poder practicar una pesca responsable sin muerte.
La solución más sencilla a este problema es dirigirse a zonas menos profundas y conocer mejor al abadejo, su comportamiento y su dieta. Este pez prefiere las aguas frescas y bien mezcladas, así como los fondos cubiertos de algas, donde permanece al acecho. Su pelaje marrón dorado le permite camuflarse perfectamente en este entorno. Se alimenta principalmente de lanzones y anjovas, según la estación.
Las costas de las islas bretonas como Sein y Ushant, así como las islas Anglonormandas frente a la península de Cotentin, ofrecen numerosas oportunidades para capturar ejemplares muy grandes en muy poca agua.

El equipo adecuado para disfrutar al máximo de la pesca ligera
Los pescadores deportivos sabemos muy bien que la elección del equipo influye considerablemente en el combate y, por tanto, en el placer de pescar. Un abadejo de 2 kg capturado en la corriente con un aparejo ligero es un verdadero reto y un auténtico placer.
Por eso me gusta especialmente la pesca a poca profundidad: me permite utilizar aparejos más ligeros. Así que paso de mi equipo "vertical", con el que utilizo principalmente señuelos de más de 100 g, a una caña de 5âeuros25 g combinada con un carrete de tamaño 3000, trenza fina y un bajo de línea 30/100.
Esta técnica es diferente de la que se suele utilizar para la pesca vertical del abadejo.

Señuelos, equipos y técnicas para la pesca "ligera" del abadejo
Para pescar abadejos en aguas poco profundas, a no más de 20 metros, recurro a la técnica del "rascado" cuando los peces no están muy activos.
Una caña sensible y resonante es esencial. Los modelos de Rodhouse como la Statement 724, la NFC SJ 706 y la NJC SJ 804 Delta están entre mis favoritos. Permiten sentir el más mínimo contacto con el fondo, así como los toques más discretos.
Utilizo un carrete de tamaño 3000 con trenza PE 1, un conjunto bien equilibrado que ofrece sensibilidad y comodidad de pesca.
Para pescar con la máxima seguridad, un señuelo de montaje tejano es una opción excelente. Este montaje reduce considerablemente el riesgo de engancharse en el fondo, sobre todo en zonas congestionadas. El Fiiish Black Minnow es el señuelo perfecto para esta técnica.

Mi selección se compone principalmente de tallas 120, en color caqui, rosa o azul.
¿Y la pesca de orilla?
La pesca del abadejo desde la orilla no es una práctica habitual en Francia. El tamaño de las capturas suele ser medio y es raro pescar un pez de más de 50 centímetros.
Para los pescadores aventureros, sólo puedo invitarles a ir a Irlanda. Allí tuve la oportunidad de descubrir este tipo de pesca desde la orilla, donde las capturas son de un calibre completamente diferente.
La configuración del litoral irlandés ofrece rápidamente grandes profundidades. No es raro encontrar zonas de 15 a 20 metros de profundidad directamente desde la orilla. Los grandes amarillos están muy presentes en estos descensos.

Desgraciadamente, en Francia es casi imposible encontrar este tipo de configuración, lo que limita mucho las posibilidades de pesca del abadejo desde la orilla.
En conclusión, recuerde que es perfectamente posible pescar hermosos rabiles en otros lugares que no sean zonas muy profundas. Esto le permitirá pescar con más ligereza, variar su enfoque y, sobre todo, descubrir nuevas sensaciones al luchar.

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