¿Por qué cebar en el mar?
Como ya se habrá dado cuenta, pescar en el mar es a veces como buscar una aguja en un pajar. La inmensidad del mar no siempre permite encontrar los lugares donde se encuentran los peces.

El cebo ayuda a atraer a los peces y a mantenerlos allí. El cebo también desprende olores que atraen a presas potenciales para otros depredadores y excitan a los peces.
Diferentes cebadores posibles
El cebo molido suele estar hecho de harinas, harina de trigo, maíz, algas o conchas de ostras, o incluso sémola o arcilla, la variedad es casi infinita. Gusanos, conchas trituradas, trozos de pescado, aceite de sardina, pueden incluirse en el cebo molido en función de la captura deseada.

Es fácil diseñar su propio cebo y elaborarlo a mano. Existen varios tipos de cebos comerciales listos para usar y especialmente diseñados para determinados tipos de pesca.
Mejor selección de las especies deseadas y altura de pesca
El uso de distintos cebos facilita la selección de las especies que desea pescar. Un cebo a base de pan que se mueva en la superficie o entre dos aguas atraerá a peces como obladas, saupes o lisas. En cambio, un cebo a base de sardina se dirigirá a los espáridos o congrios y morenas, por ejemplo.

Para los que gustan de la pesca de pelágicos, pelámidos, bonitos o atún rojo, se puede cebar con trozos de sardinas colocados en la corriente en la parte trasera de la embarcación, lo que se denomina pesca "broumé".
La importancia de la memoria
Para que un cebo sea eficaz a largo plazo, es importante hacer cambios de vez en cuando, como en la pesca en agua dulce. Las corrientes suelen ser fuertes en las distintas zonas de pesca, lo que debe tenerse en cuenta para garantizar un buen cebado.
La finalidad del cebado no es alimentar a los peces, sino simplemente atraerlos y mantenerlos allí mientras se pesca.
Cebar, ¡una buena idea incluso en el mar!