En primer lugar, recordemos que la función de un barniz es fijar una ligadura; se trata de un aglutinante flexible y resistente. La combinación de ligadura y barniz constituye una especie de hormigón armado que sujeta los anillos al blank.
Los barnices que utilizamos son bicomponentes, es decir, hay que mezclar un endurecedor con una resina a partes iguales (por eso utilizamos jeringas graduadas).
Para conseguir un buen barniz, hay que evitar algunos enemigos... En primer lugar, el polvo, y también un ambiente demasiado húmedo y demasiado frío. Lo ideal es hacerlo en el salón, a temperatura ambiente. Pero el peor enemigo sigue siendo una dosificación incorrecta...
Paso 1: Preparar el espacio de trabajo

Durante este paso, mete en el bolsillo del pantalón los dos frascos de esmalte, para que se calienten y, por lo tanto, se vuelvan más fluidos gracias a la temperatura corporal.
Debes organizar tu espacio de trabajo y preparar tu material. Para llevar a cabo este paso, necesitarás:
- Una lámpara de alcohol (o, en su defecto, un mechero).
- Un secador que consiste en un motor que gira a baja velocidad y cuyo objetivo es mantener una rotación lenta de la caña durante todo el proceso de secado y garantizar una distribución uniforme del barniz.
- Quizás también necesites alcohol de limpieza para eliminar las manchas y cinta de pintor. Por supuesto, necesitarás un recipiente para mezclar el barniz y un pincel para aplicarlo.
Coloca tu caña en el secador y en los soportes, asegurándote de elegir una superficie bien plana para que el barniz no se acumule a un lado u otro del anillo. Protege tu superficie de trabajo con cartón o periódicos y fija con cinta adhesiva tu KDPS (Quicklock) al blank (ya sea porque hayas hecho una atadura en la parte delantera del portacarretes, o simplemente para evitar que se desenrosque durante las horas de rotación del blank...).
Paso 2: Preparar el esmalte

Con ayuda de las jeringas, mezcla a partes iguales el endurecedor y la resina en un cuenco de plástico o de cristal. Es mejor preparar un poco más de lo necesario (en mi caso, 2 ml de cada componente) para no quedarte sin material a mitad del proceso y para minimizar el impacto de posibles errores de dosificación.
Con la ayuda de tu pincel, o mejor aún, de un palito (que evita que se formen burbujas), mezcla muy lentamente el esmalte haciendo movimientos en forma de 8 y procurando que se formen las menos burbujas posibles.
Para que la mezcla quede perfecta, le dedico 4 minutos de verdad... Parece mucho tiempo, pero ese es el secreto para conseguir un esmalte bonito.
El esmalte se volverá opaco al principio, al mezclarlo, y luego volverá a ser translúcido.
Consejo : ¡Pon el botellín de esmalte en un poco de agua caliente para que se vuelva más fluido!
Paso 3: Aplicación del barniz

Tu barniz está listo para aplicarlo. Con el pincel, aplica una buena cantidad de barniz sobre la ligadura y mantén el pincel firme. Será la rotación del blank la que lo distribuya por la ligadura. No dudes en mantener el pincel presionado durante varios segundos para que el barniz impregne bien la ligadura y se distribuya, sobre todo, por debajo de la pata del ojal.
Para conseguir un acabado bonito, no dudes en aplicar una buena cantidad. El exceso formará una gota debajo de la línea de delineado, que podrás eliminar con el pincel.
Lo ideal para realizar este paso y, sobre todo, para que los bordes de las ligaduras queden bien limpios y definidos, es poder apoyar el codo y, de este modo, mantener el pincel en una posición fija.
Cuando hayas terminado el primer anillo, pasa al siguiente y así sucesivamente hasta llegar al anillo del vástago.
Consejo : en cuanto a los anillos del túnel, no intentes poner una gota de barniz detrás de la patilla del anillo, ya que se distribuirá perfectamente por todas las zonas gracias a la rotación del blank y al fenómeno de la capilaridad.
Paso 4: Eliminar las burbujas

Este es el paso clave para conseguir un esmalte bonito.
Con ayuda de una lámpara de alcohol que habrás llenado previamente con acetona, calentarás (¡con cuidado!) tus esmaltes para eliminar todas las microburbujas que se hayan podido formar.
- Aprieta la lámpara para formar una llama recta
- Dirige la llama hacia el barniz, sin tocarlo, y verás cómo las burbujas suben a la superficie y desaparecen.
- Realiza esta operación en cada anillo y vuelve al primero para comprobar que no se haya formado ninguna otra burbuja.
Consejo : Al calentar el barniz, este se volverá más fluido y el exceso (si lo hubiera) formará una gota que podrás retirar con el pincel.
Paso 5: El secado

El barniz ya está repartido y sin burbujas... ¡Pero aún hay que esperar un poco más!
Para que se seque, tienes que dejar que la caña gire entre 6 y 8 horas. Por mi parte, aplico el barniz por la noche y la dejo girar toda la noche. A continuación, compruebo en el cuenco de barniz que he guardado como muestra si el barniz está bien seco y coloco la caña en el soporte.
Hay que tener cuidado de no tocar el esmalte con los dedos, ya que sigue siendo sensible al tacto durante otras 24 horas. Por último, para que se seque bien por dentro, ¡se recomienda esperar una semana antes de estrenar tu nueva joya!
Consejo : al principio de esta fase, me gusta invertir periódicamente el sentido de giro de mi secador (simplemente pulsando el interruptor) para que el esmalte se distribuya mejor.
Resultado final

Tu primera caña de pescar ya está lista... ¡Ahora solo queda probarla!

/ 













