Las esclusas para peces, un legado milenario
En las costas rocosas de la isla de Ré, unas sorprendentes paredes de piedra trazan amplias curvas sobre la zona intermareal. Estas construcciones, denominadas «esclusas para peces», son testimonio de una técnica de pesca ancestral basada en el movimiento natural de las mareas.
El principio es ingenioso: con la marea alta, los peces entran en estos amplios recintos de piedra. Cuando baja la marea, una parte de ellos queda atrapada tras los muros, lo que permite a los pescadores capturarlos.
Estas pesquerías, que en su día eran indispensables para la alimentación de la población isleña, han ido desapareciendo progresivamente. En la isla de Ré solo quedan hoy unas quince en activo, frente a las aproximadamente 140 que había antes.
Dominique Chevillon narra los recuerdos de los pescadores
Dominique Chevillon, presidente de la Asociación para la Defensa de las Esclusas para Peces de la Isla de Ré (ADEPIR), conoce a la perfección estas construcciones y a los hombres que se encargan de su mantenimiento. En su libro, da la palabra, entre otros, a los encargados de las esclusas, auténticos guardianes de una tradición transmitida de generación en generación.
Sus testimonios permiten comprender una práctica que exige un profundo conocimiento de las mareas, los vientos y las corrientes, pero también de la fauna y la flora marinas. Más allá de la técnica de pesca, el libro pone así de relieve una auténtica cultura marítima, íntimamente ligada a la historia de la isla de Ré.

Un libro que combina historia, pesca y ecología
El interés de esta obra radica en su capacidad para ir más allá de la mera descripción de las compuertas para peces.
Estas construcciones constituyen un ejemplo notable de la adaptación del ser humano a su entorno. Construidas con piedra seca, sin cemento, resisten los embates del océano gracias a un minucioso ensamblaje, consolidado de forma natural por los organismos marinos. Además, desempeñan un papel importante en los ecosistemas litorales y contribuyen a la identidad paisajística de la isla.
La obra plantea así una cuestión fundamental: ¿cómo preservar las prácticas tradicionales respetando al mismo tiempo los equilibrios naturales? A través de la historia de las esclusas, se perfila también la historia de una pesca de proximidad, basada en la observación de los ciclos naturales y la transmisión de conocimientos.

Un patrimonio vivo que hay que preservar
Desde su creación en 1995, la ADEPIR trabaja para proteger, restaurar y mantener estas obras especialmente frágiles. Y es que las tormentas, el fuerte oleaje y la erosión dañan constantemente los muros de piedra. Su conservación requiere un trabajo constante, del que se encargan los propietarios de las esclusas y los voluntarios.
El libro de Dominique Chevillon cobra aquí todo su sentido: constituye un valioso testimonio de un patrimonio que podría haber desaparecido. Además, nos recuerda que estas esclusas no son solo vestigios del pasado. Siguen funcionando y manteniendo viva una tradición pesquera única.
Una obra de referencia para los amantes de la pesca y del patrimonio
Con numerosas ilustraciones, Las esclusas para peces de la isla de Ré Está dirigido tanto a los pescadores como a los amantes de la historia marítima y del patrimonio regional.
Al dar un papel protagonista a las personas, las técnicas y los paisajes, Dominique Chevillon nos recuerda que la pesca no se reduce a la captura de peces. También representa una cultura, una memoria colectiva y un vínculo profundo con el medio marino.

Un libro que invita a contemplar de otra manera el litoral de la isla de Ré y a tomar conciencia de la necesidad de preservar estas sorprendentes construcciones de piedra para las generaciones futuras.
Ficha del libro
- Título: Las esclusas para peces de la isla de Ré, pesquerías milenarias construidas en piedra
- Autor: Dominique Chevillon
- Editorial: Geste Éditions
- Fecha de publicación: Junio de 2026
- Paginación: 274 páginas
- Precio de venta al público: 30 ?

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