Cierre de la temporada de la trucha: ¿qué hacer con la mosca en otoño?

Pescar en otoño
Pescar en otoño

¡Pronto se cerrará la temporada! Pero, ¿qué va a hacer el pescador con mosca? ¿Debe volver a su cueva, lejos del río? ¿Alejarse durante meses de sus cañas? ¿Esperar pacientemente a que llegue la primavera? ¡Por supuesto que no!

Para muchos pescadores con mosca, el tercer domingo de septiembre marca el final de la temporada de la trucha. El otoño, una estación magnífica por sus colores, sus heladas matutinas, sus setas, sus paseos por el bosque, pero también por sus capturas, sigue ofreciendo numerosas posibilidades a los pescadores con mosca. Ampliaciones de la temporada en algunos tramos de primera categoría, pesca de la trucha de río en segunda categoría, carpa con ninfa a la vista, depredadores con streamer? Quedan muchas opciones para seguir pescando.

La trucha: la temporada puede prolongarse en algunos departamentos

La norma general es bien conocida: en las aguas de primera categoría, la pesca está autorizada desde el segundo sábado de marzo hasta el tercer domingo de septiembre, ambos inclusive. Pero hay excepciones. Dependiendo del departamento, y por diversas razones que no me corresponde comentar aquí, es posible seguir pescando tras el cierre general en algunos ríos o lagos de primera categoría. Para el pescador al que le gusta viajar, también será una oportunidad para descubrir otros territorios y adentrarse en aguas desconocidas. El otoño en estos lugares nos ofrece un ambiente muy especial: suele haber menos gente, la luz es diferente, aparecen los primeros colores otoñales y, a veces, todavía hay una buena actividad de insectos en las horas más propicias.

Los sectores afectados se definen en las órdenes de la prefectura. Ten en cuenta la normativa local: compruébala antes de salir.

El depósito: ¡la temporada sigue!

El otoño también marca el regreso de la pesca en embalses. Una oportunidad para alargar la temporada y, ¿por qué no?, para reunirse con los amigos a orillas del agua. Mosca seca, mojada o streamer: ¡todas las técnicas tienen cabida! Y cuando las temperaturas empiezan a bajar de verdad, una trucha de embalse al final del sedal a veces basta para hacernos olvidar que el río está cerrado. El embalse también es una oportunidad para probar material más pesado y perfeccionar los lanzamientos.

La sombra común:

Tras el cierre de la primera categoría, la trucha común ofrece una buena oportunidad para seguir pescando con mosca. En la segunda categoría, su pesca suele estar permitida hasta el 31 de diciembre. No obstante, hay que tener en cuenta la normativa local: recuerda consultarla antes de salir.

El otoño es una época interesante que ofrece magníficos días a orillas del río, bajo la suave luz del cambio de estación. La pesca con mosca seca, durante las eclosiones de mediodía, es mágica, casi sagrada. La pesca no siempre es fácil, pero quien haya visto surgir del río una capa de niebla entre las hojas rojas y se haya vislumbrado en su superficie ese círculo tan codiciado, ha saboreado el otoño.

No solo hay salmónidos

El cierre de la temporada de la trucha también puede ser una buena ocasión para cambiar de hábitos. La pesca con mosca no se limita a los salmónidos. Hay otras opciones especialmente interesantes: la carpa con ninfa a la vista y los depredadores con streamer.

La carpa con ninfa a la vista

Para un pescador acostumbrado a buscar truchas con la técnica NAV, la transición a la carpa resulta, en definitiva, bastante natural. El principio sigue siendo el mismo: encontrar el pez antes de pescarlo. Es una técnica que se practica principalmente en ríos, pero que también se puede utilizar en estanques. Lo que se busca ante todo son peces que estén realmente activos. Una carpa que rebusca en el fondo, se desplaza lentamente en busca de alimento o deja ver su cola con regularidad es, evidentemente, mucho más interesante que un pez que simplemente está quieto e inactivo. Observar antes de lanzar es la regla número uno.

Una vez localizado el pez, hay que entender su trayectoria. Sería un error lanzar inmediatamente. Es mejor tomarse el tiempo necesario para observar, con el fin de anticipar su movimiento y presentar la ninfa en su trayectoria. El lanzamiento debe ser preciso y discreto. Se busca colocar la ninfa lo suficientemente por delante para darle tiempo a descender y permitir que el pez la descubra de forma natural. Las ninfas, a menudo de gran tamaño, imitan a cangrejos de río, sanguijuelas o moluscos y pueden animarse sin problema.

Es una forma de pesca, una actividad cinegética, una pasión que se basa, ante todo, en la observación, la discreción y la precisión. Una vez que se consigue la captura, ¡la carpa le recordará muy rápidamente al pescador la utilidad del backing!

Pescando depredadores con mosca: sacar los streamers

Los lucios y las percas ofrecen al pescador con mosca un magnífico terreno de juego durante el otoño. El lucio es, probablemente, el pez emblemático de esta práctica. En esta época, dejamos a un lado las cañas ligeras y las líneas finas para pasar a líneas pesadas y cañas potentes. ¡Cambiamos de marcha! ¡Cuidado, corazones sensibles! Las picadas pueden ser violentas.

Si buscas más delicadeza, la caña de caña es una solución que permite pescar de forma mucho más ligera. Cuando las cañas persiguen a los peces de presa, el espectáculo puede ser realmente impresionante.

Al fin y al cabo, llega un momento en el que el tiempo, los niveles del agua o, simplemente, las ganas nos hacen volver a casa. Para algunos de nosotros, ese será el momento de reunirnos frente a nuestro tornillo de banco, solos o en grupo, para dedicarnos a una actividad muy especial. Los iniciados pueden comprender esos momentos de evasión en torno a plumas, pelos y otras bolitas de tungsteno. Esos momentos mágicos en los que, entre las manos del montador, nacen moscas portadoras de sueños y, quizá incluso, de picadas...

En el fondo, ser pescador no es una cuestión de temporada, sino de pasión.

Más artículos sobre el tema