¿Cómo aborda la caza?
A riesgo de decepcionarle, no existe un método universal para abordar la caza del atún rojo. Hay que tener en cuenta una serie de parámetros:
la dirección y la intensidad de la persecución, pero también el viento y el estado de la mar, que influyen en la aproximación, el lance y la animación del señuelo, sin olvidar la presencia o ausencia de otras embarcaciones en la zona.

En general, siempre intento colocarme por delante de la caza cuando está en movimiento, con el viento a mi espalda para favorecer el lance.
En el caso de un "jacuzzi" muy denso, y si soy el único que se acerca, no dudo en situarme en el centro de la caza. Contrariamente a ciertas ideas preconcebidas, esto no les ahuyenta necesariamente.

Opté por esta técnica tras observar que, al engancharse, los atunes suelen hacer su acometida inicial en dirección contraria al anzuelo. Esto me permite extraerlos rápidamente de la caza, reduciendo el riesgo de rotura causado por otro atún que golpee la trenza.
Gestión del combate
La primera salida del año siempre es especial. Lleva un poco de tiempo recuperar los hábitos y los reflejos, pero nunca están lejos.
Gestionar la pelea es la clave del éxito. Atacar a un atún no es lo más complicado, llevarlo al barco es otra cosa.
Cuando se trata de luchar, hay varias escuelas de pensamiento: luchar hacia delante o hacia atrás, hacia delante, hacia atrás o quedarse quieto.

Una cosa es cierta: el papel del patrón es vital. Debe maniobrar constantemente para colocar al pescador en la mejor posición posible. Debe anticiparse a los movimientos del pez para dirigir el barco en la dirección correcta y evitar que el pescador acabe en un lado del barco y el pez en el otro.
Personalmente, opto por luchar en la parte trasera o delantera, pero siempre con el embrague accionado. Si el pescador está en la proa, embrague a la inversa, y viceversa si lucha en la popa. En todos los casos, el final de la pelea tiene lugar en la parte trasera de la embarcación, donde hay más espacio.
Durante los combates, una segunda persona permanece junto al pescador para proporcionarle apoyo, lista para intervenir y ayudar a mantener la caña en su sitio si es necesario.
El linaje de los peces
La lucha finaliza con la fase de forro, en la que se agarra con la mano la caña de choque y se coge al pez por la boca utilizando un agarre de pez. Esta etapa es una de las más críticas, ya que muchas roturas se producen en este punto.
Con guantes gruesos, un miembro del equipo agarra al líder y arrastra al pez a la superficie. El error, y fuente de roturas, es intentar bloquear al pez si decide hacer otra acometida.

En la práctica, intento que el pez perfore la superficie al menos una vez antes de enrollarlo. Esta bocanada de aire calma un poco al pez. En cuanto agarro el anzuelo, suelto el freno del carrete y dejo que un miembro del equipo recoja el pez. Una tercera persona agarra el pez con unas pinzas.
Esta acción tiene lugar con el motor embragado hacia delante, lo que facilita mucho las maniobras.
Una vez capturado el pez, tendrá tiempo de sobra para desengancharlo y oxigenarlo antes de soltarlo. Y, por supuesto, para inmortalizar el momento con unas cuantas fotos.

Sólo recuerde que si decide subir un pez a bordo, probablemente estará condenado y será imposible liberarlo vivo. Por eso nunca saco atunes del agua, a menos que decida conservarlos y anillarlos.

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